La luz profunda necesita para mostrarse

de una tierra aplastada y crujiente de noche.

Es de un tronco tenebroso que se exalta la llama.

La palabra misma necesita una materia,

Una ribera inerte más allá de todo canto.

Tendrás que atravesar la muerte para vivir,

La más pura presencia es una sangre derramada.

La lumière profonde a besoin pour paraître

D’une terre rouée et craquante de nuit.

C’est d’un bois ténébreux que la flamme s’exalte.

Il faut à la parole même une matière,

Un inerte rivage au delà de tout chant.

Il te faudra franchir la mort pour que tu vives,

La plus pure présence est un sang répandu.

 

 

 

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Yves Bonnefoy

Del movimiento y de la inmovilidad de Douve, 1953

Visor Libros 2000

Traducción de Carlos Piera

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 bonnefoy

 

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