Carta a Sèvres

You are forced to be a good loser,

everything has run past you and away from you

Arthur Lundkvist

 

«…Ahora que llueve, que irrumpen las voces

de la noche, el vientre de la noche, la inspiración azul.

Que todo se derrumba al fondo de sí mismo, los héroes huyen,

el silencio brama, lo cerrado es abierto, la parte el todo,

lo ambiguo ambiguo. Que me pierdo en ciudades que aún no he sido,

azorada de lo que existe sin ninguna razón, sin reclamar

un sentido, y es vasto y múltiple y vacío como un poema

que le habla a Dios. Que estas líneas al filo de mi cuerpo

consuman por fin lo inexistente y su alegría, este elusivo

interregno que soy, ese jardín ilegible donde la dama deshonesta

escribe en su rincón de sombras. Y todo sucede tan lento,

el temor y la tensión, ese futuro perdido como una pena,

el deseo que hace tanto es una enfermedad, todo ocurre

como si lo hubiera traido un visitante, una parte de mi

más grande que yo, la que tiene un sueño incumplido pero la idea

se le escapa, como una promesa. Y está bien así, todo

debe aprender a perder, a volver al reino de lo desconocido

incluso el amor más durable, el que se ignora a si mismo.

Ahora que los cantos no importan, o importan en la medida

en que fracasan (pues la belleza se revela -sólo-

en aquello que se quiebra), que me he quedado sola,

sola en la casa ciega, yo, la novia sensual de la penumbra,

y alguien susurra a mi oído el arte de limpiar el jardín…»

 

María Negroni

Carta a Sèvres

Cartas extraordinarias

Editorial Alfaguara

2014

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

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