ezra pound

 

 

 

 

[ezcol_2third]

Al terminar la contienda fue hecho prisionero por partisanos italianos. Lo llevaron al Disciplinary Training Center en Pisa, un campo de concentración al que el ejército estadounidense enviaba a los peores criminales para ser entrenados. Allí se le encerró en una jaula de alambre. Al principio dormía en unas colchas sobre el piso de cemento en la jaula sin techo, a la intemperie, expuesto al sol y a la lluvia; luego, bajo una pequeña tienda de campaña. Nadie podía hablar con él. Después de tres semanas sufrió un colapso nervioso, y los médicos lo trasladaron a la enfermería. Logró salir del trance, y empezó a leer a Confucio y a traducirlo, pues había logrado llevarse con él un libro del filósofo chino. Podía caminar y jugaba imaginariamente al tenis con una madera y piedras. Un día encontró en la letrina una antología de poesía inglesa colgada de un clavo a guisa de papel higiénico. Se la apropió, y su lectura ayudó a su espíritu. Pero compuso los Pisan Cantos, que luego le valieron uno de los premios poéticos más importantes del momento, pero esa es otra historia.

 

Pound fue liberado de St. Elizabeth’s en junio de 1958. El 30 se embarcó con su esposa, Dorothy Shakespear, en el trasatlántico Cristoforo Colombo, que llegó a Nápoles el 9 de julio. Periodistas y fotógrafos italianos subieron a bordo y le preguntaron cómo había sido su larga estancia en un asilo de locos. “Todos los Estados Unidos son un asilo de locos,” fue su respuesta. Boris de Rachewiltz, egiptólogo italiano con quien se había casado Mary, la hija de Pound y Olga Rudge, había comprado en 1948 un castillo derruido, cerca de la aldea de Tirolo, en la ladera de las montañas tirolesas, que había logrado reconstruir y poner en condiciones más o menos habitables. Era el castillo de Brunnenburg, y allí fue Pound a su regreso a Italia. Llevó sus libros, sus fotografías, el busto de su cabeza hierática, obra de Henri Gaudier-Brzeska, y se instaló. Pero hacía mucho frío en invierno, y pronto volvió a vivir en Sant’ Ambroggio, con Olga.

[/ezcol_2third] [ezcol_1third_end][/ezcol_1third_end]

 

 

 

 

What thou lovest well remains,
                                 The rest is dross
What thou lov’st well shall not be reft from thee
What thou lov’st well is thy true heritage
Whose world, or mine or theirs
                               or is it of none?
First came the seen, then thus the palpable
                               Elysium, though it were in the halls of hell,
What thou lovest well is thy true heritage
What thou lov’st well shall not be reft from thee.

 

 

 

[ezcol_2third]

A principios de la década de 1960, Pound se sumió en el silencio. Dejó de hablar. Era como el rey Lear, vuelto de la tormenta, la intemperie y la locura.

Ezra Pound murió en Venecia el 1 de noviembre de 1972. Cuatro gondoleros vestidos de negro llevaron su cuerpo hasta la isla de San Michele. Su tumba en el cementerio es un trozo de jardín ovalado, sin cruz. Su nombre está escrito sobre el mármol en la hierba, sin fecha.

[/ezcol_2third] [ezcol_1third_end][/ezcol_1third_end]

 

 

 

 

 

 

 

 

 

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Te puede interesar

eternidad

 

La vida vibrante entrando a borbotones; barriendo toda duda.

seis de corazones

 

Pero si lo piensas
con ese amor que sigue latiendo, cuando
el corazón deja de latir

 

el mar

 

Y en la tierra cumple su condena,
insumiso, con el viento, el sol y esa luna