leonard cohen

libro del anhelo

las cartas

 

 

book of longing
penguin books
2006
traducción: alberto manzano,
con la colaboración de ivan giesen,
birgit reinke y leonard cohen
ilustraciones: leonard cohen

 

for irving layton

 

 

 

[ezcol_1half]   

 

the letters

 

 

You never liked to get
The letters that I sent.
But now you’ve got the gist
Of what my letters meant.

 

You’re reading them again.
The ones you didn’t burn.
You press them to your lips,
My pages of concern.

 

I said there’d been a flood.
I said there’s nothing left.
I hoped that you would come.
I gave you my address.

 

Your story was so long,
The plot was so intense,
It took you years to cross
The lines of self-defence.

 

The wounded forms appear:
the loss, the full extent;
and simple kindness here,
the solitude of strength.

 

You walk into my room.
You sit there at my desk,
Begin your letter to
The one who’s coming next.[/ezcol_1half] [ezcol_1half_end] 

las cartas

 

 

Nunca te gustó recibir
Las cartas que te enviaba.
Ahora tienes la clave
De lo que mis cartas significaban.

 

Las estás leyendo otra vez,
Las que no quemaste.
Las aprietas contra tus labios,
Mis páginas de preocupación.

 

Te decía que hubo un diluvio.
Te decía que no había quedado nada.
Esperaba que vinieras.
Te di mi dirección.

 

Tu historia era tan larga,
La trama era tan intensa,
Tardaste años en cruzar
Las líneas de autodefensa.

 

Las formas heridas aparecen:
la pérdida, en toda su extensión;
y aquí la sencilla bondad,
la soledad de la fuerza.

 

Entras en mi habitación.
Te sientas a la mesa,
Empiezas tu carta para
El próximo que venga.[/ezcol_1half_end]

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Te puede interesar

eternidad

 

La vida vibrante entrando a borbotones; barriendo toda duda.

seis de corazones

 

Pero si lo piensas
con ese amor que sigue latiendo, cuando
el corazón deja de latir

 

el mar

 

Y en la tierra cumple su condena,
insumiso, con el viento, el sol y esa luna