[ezcol_1half]           

sexo sin amor

¿Cómo lo hacen, los que hacen el amor

sin amor? Hermosos como bailarines,

deslizándose el uno sobre el otro como patinadores

sobre hielo, los dedos enlazados,

uno dentro del otro, las caras

rojas como un filete, como vino, mojados como

bebés al nacer cuyas madres

van a abandonarlos. ¿Cómo llegan, cómo llegan

Dios cómo llegan a las aguas tranquilas, y no aman

al que llegó allí con ellos, mientras poco a poco

subía la temperatura, y un vapor emanaba

de su piel? Estos son

los verdaderos religiosos, los puristas, los profesionales,

los que no aceptarían a un falso Mesías

o amar al sacerdote

en vez de a Dios. No confundirían

a quien tienen al lado con la fuente de su propio placer.

Son como los mejores corredores: saben que están a solas

con la superficie del camino,

con el frío y el viento, las condiciones del calzado,

su situación cardíaca: variables, nada más,

como el otro en la cama; no su verdad, que es

el cuerpo aislado, solo en el universo,

tratando de batir su propio récord.

 [/ezcol_1half] [ezcol_1half_end]     

sex without love

How do they do it, the ones who make love

without love? Beautiful as dancers,

gliding over each other like ice-skaters

over the ice, fingers hooked

inside each other’s bodies, faces

red as steak, wine, wet as the

children at birth whose mothers are going to

give them away. How do they come to the

come to the come to the God come to the

still waters, and not love

the one who came there with them, light

rising slowly as steam off their joined

skin? These are the true religious,

the purists, the pros, the ones who will not

accept a false Messiah, love the

priest instead of the God. They do not

mistake the lover for their own pleasure,

they are like great runners: they know they are alone

with the road surface, the cold, the wind,

the fit of their shoes, their over-all cardio-

vascular health–just factors, like the partner

in the bed, and not the truth, which is the

single body alone in the universe

against its own best time.

   [/ezcol_1half_end]

 

 

 

 

Sharon Olds

Sexo sin amor

Satan Says, 1980

Satán dice

Igitur 2001

Montblanc

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Te puede interesar

ángeles

 

Ángeles era todo corazón, pues ya se sabe
que el intelecto repite, pero el corazón descubre.